El Partido del Pueblo Cucaracha desafía al Gobierno indio con una gran marcha por las calles de Nueva Delhi

Miles de jóvenes del movimiento Partido del Pueblo Cucaracha llenaron este lunes las calles de Nueva Delhi en una marcha hacia el Parlamento indio para exigir la renuncia del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan.  Los manifestantes, que protestaban por las irregularidades en exámenes oficiales y la falta de oportunidades, desafiaron así las restricciones de la policía, que no había autorizado la convocatoria y que protagonizó momentos de gran tensión, con golpes de porra y lanzamientos de gas lacrimógeno.

El ambiente ya estaba de por sí caldeado desde el sábado, cuando las autoridades decidieron trasladar por la fuerza al hospital al activista Sonam Wangchuk, vinculado al movimiento juvenil y quien se había declarado en huelga de hambre para forzar la dimisión de Pradhan. La noche del domingo, una multitud de jóvenes se dio cita en la emblemática zona de Jantar Mantar, en Nueva Delhi, con la intención de marchar hacia el Parlamento, que este lunes iniciaba el periodo de sesiones estival. Las fuerzas de seguridad, compuestas por decenas de policías y miembros de unidades paramilitares, se desplegaron por la capital y efectuaron detenciones entre los asistentes, quienes coreaban consignas y portaban la bandera nacional. Hoy, según el subcomisionado de la Policía de Delhi, la cifra de manifestantes superaba los 10.000.

El denominado Cockroach Janta Party (CJP) nació como una broma viral, pero se ha convertido en el mayor desafío ciudadano para el primer ministro indio, Narendra Modi, en su tercer mandato. Tras sumar millones de seguidores en redes sociales, el movimiento ha logrado expandir su apoyo entre los partidos de la oposición. 

Esta corriente de protesta dio sus primeros pasos hace solo dos meses como una respuesta satírica a las declaraciones del presidente del Tribunal Supremo de la India, quien había calificado a los jóvenes indios de “cucarachas”. Tras transformarse en una fuerza política digital de más de 22 millones de seguidores, el CJP busca hoy canalizar el descontento de los jóvenes indios. El movimiento no solo les da voz frente a la exclusión, sino que responsabiliza directamente al Gobierno por la falta de empleo y la crisis estructural de las aulas. Según datos oficiales, el año pasado la tasa de paro se situó en el 3,1% entre los mayores de 15 años, pero ascendió al 9,9% en el grupo de entre 15 y 29 años, una brecha que alimenta el malestar.

La marcha de hoy en Nueva Delhi ha convocado a cerca de 10.000 manifestantes, según la policía
La marcha de hoy en Nueva Delhi ha convocado a cerca de 10.000 manifestantes, según la policíaARUN SANKAR / AFP

El mes pasado, el fundador del CJP, Abhijeet Dipke, inició una sentada junto a sus seguidores para exigir la renuncia del ministro de Educación. El reconocido activista Sonam Wangchuk se sumó a las protestas el pasado 28 de junio al declararse en huelga de hambre indefinida. Recientemente, a través de una nota enviada desde el hospital, Wangchuk solicitó la autorización médica para incorporarse a las movilizaciones, aunque fuese de manera temporal.

Horas antes de comenzar la movilización, el activista condicionó el fin de su huelga de hambre a que el Gobierno de Modi asuma la responsabilidad por las recientes filtraciones de exámenes oficiales y las carencias del sistema educativo. También afirmó que abandonaría su protesta si diputados y líderes de distintos partidos acudían a visitarlo al hospital y le garantizaban que esas condiciones serían cumplidas. 

El activista y el CJP responsabilizan al ministro de Educación de irregularidades en varios exámenes oficiales, entre ellos la prueba nacional de acceso a Medicina NEET-UG, un asunto especialmente sensible en un país donde millones de jóvenes compiten cada año por plazas educativas y empleos públicos.

También te puede interesar