Volodímir Zelenski acusó este viernes a Rusia de atacar a la población civil de forma deliberada después de que dos drones rusos impactaran en pleno día contra un centro comercial en Kriví Rih, la ciudad natal del presidente ucraniano. El ataque mató al menos a 19 personas y más de 130 resultaron heridas, entre ellas 22 niños. En un mensaje en redes sociales, Zelenski calificó la acción de “golpe absolutamente cínico y cobarde”.
Entre los heridos, una veintena se encuentra en estado grave, incluidos cinco niños, informó el Oleksandr Hanzha, gobernador de la provincia ucraniana de Dnipropetrovsk, a la que pertenece la ciudad, cuya población supera los 600.000 habitantes.
Ocho pacientes, entre ellos un menor, tuvieron que ser operados en cuanto fueron trasladados a un hospital, explicó Hanzha, quien añadió que aún había personas desaparecidas.
El político publicó también una fotografía en la que se veía humo negro saliendo a borbotones de un gran edificio industrial.
“Los rusos han asestado un golpe absolutamente cínico y cobarde contra un centro comercial en Krivì Rih. Los drones atacaron en dos oleadas: media hora después del primer impacto y del incendio, se produjo un segundo ataque contra los servicios de rescate”, denunció Zelenski en un mensaje en Telegram.
“Este tipo de ataques son, sencillamente, un acto terrorista. Y la comunidad internacional debe reaccionar ante ellos como corresponde: con una presión real sobre el agresor. Para que pueda haber paz, es necesario que Rusia asuma una responsabilidad real”, instó Zelenski.
El presidente ucraniano compartió fotos de los equipos de bomberos en el exterior del centro comercial, del que salía una espesa nube de humo, así como en el interior, atendiendo a un paciente ensangrentado y trasladando a lo que podría ser una de las víctimas mortales.
Cuando la guerra está a punto de llegar a los cuatro años y medio de duración, tanto Rusia como Ucrania están intensificando sus bombardeos aéreos.
En sus ataques, Ucrania intenta alcanzar con sus drones la infraestructura petrolera rusa y centros logísticos en las regiones del interior de Rusia. El objetivo declarado de Kyiv es dañar la economía rusa para restarle recursos que puede emplear para hacer funcionar su máquina militar contra Ucrania.
Los golpes de los drones ucranianos contra refinerías, puertos exportadores de petróleo, depósitos y otras instalaciones han provocado desde mayo una grave crisis de escasez de combustible. Esta se ha hecho visible por las largas colas de conductores ante las estaciones de servicio de decenas de regiones rusas.
Este viernes drones ucranianos de largo alcance atacaron una refinería de petróleo en la región rusa de Perm, al oeste de los montes Urales, a más de 1.500 kilómetros al este de Ucrania, así como un aeródromo militar en el óblast de Volgogrado, en el sur de Rusia.
Las autoridades de Perm no dieron detalles de los daños provocados por la acción, pero el Ministerio de Seguridad Territorial local explicó a la agencia Tass que las defensas antiaéreas estaban repeliendo ataques aéreos enemigos.
El Estado Mayor del ejército de Ucrania dijo que había atacado la refinería Permnefteorgsintez, propiedad de la petrolera Lukoil, y aseveró que se había producido un incendio en las instalaciones.
Dos canales independientes que suelen informar sobre los ataques en la retaguardia de Rusia, el ruso Astra y el ucraniano Exilenova+ informaron de la presencia de columnas de humo sobre dicha refinería. El último medio publicó varios vídeos mostrando esa imagen.
