
La compañía energética británica BP, con sede en Londres, ha destituido este martes con efecto inmediato a su presidente Albert Manifold, por problemas relacionados con estándares de gobernanza, supervisión y conducta.
Así lo ha informado la empresa a través de un comunicado, que llega apenas ocho meses después de que Manifold asumiese el cargo para supervisar una reestructuración estratégica.
La salida del hasta ahora presidente se suma a una etapa marcada por escándalos y constantes cambios de liderazgo en BP. Hace menos de tres años, el exdirector ejecutivo de BP, Bernard Looney, fue despedido tras mentir al consejo sobre relaciones personales con compañeros de trabajo. Poco después de la llegada de Manifold, el sucesor de Looney, Murray Auchincloss, abandonó el cargo de forma abrupta en diciembre, sin que se ofreciera una razón clara.
Ian Tyler, exdirector del grupo constructor británico Balfour Beatty y miembro del consejo de BP desde el año pasado, asumirá la presidencia interina.
El consejo asegura mostrarse “sorprendido y decepcionado” ante los problemas de conducta de Manifold
Según el comunicado publicado por BP, la decisión de cesar a Manifold llega “tras serias preocupaciones planteadas al consejo relacionadas con importantes estándares de gobernanza, supervisión y conducta”. La compañía agradece al ya expresidente por aportar su “enfoque y rapidez” a la transformación de BP, pero desde el consejo aseguran mostrarse “sorprendidos y decepcionados al conocer problemas de supervisión de gobernanza y conducta que consideran inaceptables”, en palabras de la consejera independiente principal, Amanda Blanc, quien supervisó su nombramiento en octubre.
BP anunció el nombramiento de Manifold después de años de bajo rendimiento bursátil frente a sus competidores, lo que había alimentado persistentes especulaciones sobre una posible adquisición o fragmentación de la compañía.
Durante la etapa de Manifold, el consejo de BP se redujo de tamaño, por lo que figuras como el exdirector financiero de Shell y miembro del consejo de BP, Simon Henry, abandonaron la empresa.
