
El empresario francés Pierre-Édouard Stérin, fundador de las cajas de regalo de experiencias Smartbox y una de las mayores fortunas del país, ha abierto un nuevo frente de debate en Francia al pedir cambiar la ley sucesoria para excluir a sus cinco hijos de su herencia y donar la totalidad de su patrimonio.
“Me gustaría donar todo mi patrimonio a causas filantrópicas, estoy a favor de que cada uno pueda hacer lo que quiera con su patrimonio”, afirmó ayer durante una comparecencia por videoconferencia ante una comisión del Senado francés que investigaba la financiación de entidades políticas privadas. El año pasado Stérin ya mencionó su idea de no dejarles “ni un céntimo” a sus hijos para evitar que sean “burgueses malcriados” y que se mantengan por sí solos.
Su objetivo choca con la normativa vigente, que le obliga a reservar aproximadamente tres cuartas partes de sus bienes a sus descendientes. Hoy el empresario reside en Bélgica por motivos fiscales.
“Estoy a favor de que cada uno pueda hacer lo que quiera con su patrimonio”, defendió el empresario ante los senadores
Su petición de reformar las leyes de sucesiones reabre ahora un viejo debate en Francia sobre el equilibrio entre la protección de los herederos y la libertad individual para decidir el destino de las grandes fortunas. La legislación francesa, heredera en parte del Código Napoleónico, contempla el principio de herencia forzosa, un mecanismo que protege a los hijos y limita la libertad de los testadores para decidir el reparto de sus bienes. Se trata de una fórmula extendida en varios países europeos, aunque mucho más restrictiva que la existente en sistemas de otras naciones del primer mundo.
La intervención de Stérin tuvo lugar en el marco de una investigación parlamentaria sobre la influencia de la financiación privada en la vida política francesa. El empresario ya había protagonizado una polémica el año pasado al rechazar una citación de la Asamblea Nacional alegando amenazas de muerte y riesgos para su seguridad.
Stérin, de 52 años, reside en Bélgica desde hace más de una década por motivos fiscales. Además de por su fortuna, se ha convertido en una figura controvertida en el país galo por su apoyo financiero a organizaciones y proyectos vinculados a posiciones conservadoras y de extrema derecha en el espectro político francés. A través de su organización Pericles financia varias iniciativas diseñadas para impulsar su agenda, entre las que incluye la lucha contra el socialismo, el wokismo, el islamismo y la inmigración. Tiene una segunda organización, Fonds du bien commun, enfocada a donaciones en la cultura, la educación o la discapacidad.
El multimillonario aseguró que desea contribuir a una Francia “más de derechas, económicamente liberal y conservadora”
Se define como una persona a la derecha de la extrema derecha. Sus posiciones son incluso más radicales que las de Reagrupamiento Nacional, cuyos líderes, Marine Le Pen y Jordan Bardella, encabezan las encuestas de cara a las presidenciales del año que viene.
Durante la audiencia defendió posturas especialmente duras en materia migratoria, llegando a afirmar que es partidario de la expulsión de extranjeros que hayan cometido delitos, carezcan de documentación o permanezcan más de un año sin empleo.
Se negó a pronunciarse sobre su postura en contra del aborto, la cual le pone en desacuerdo con Le Pen, quien ha respaldado la libertad de la mujer para solicitarlo.
La fortuna de Stérin nació de una inversión inicial de apenas 5.000 euros: hoy supera los 1.400 millones
El magnate posee una fortuna estimada en 1.400 millones de euros, según cifras de Bloomberg. Su riqueza tiene su origen en Smartbox, la compañía especializada en cajas de regalo y experiencias de ocio que desarrolló tras adquirir una pequeña franquicia gracias a una aportación de 5.000 euros de sus padres.
A través de su holding Otium, el empresario amplió posteriormente sus inversiones hacia el capital privado y las startups. Entre sus participaciones figura Hadrena, operador de centros de ocio. El grupo también era propietario de Dossier, una marca estadounidense de perfumes inspirados en fragancias de lujo que comercializa sus productos en Walmart y por internet.
