Irlanda investiga la muerte de Yves Sakila, un inmigrante congolés de 30 años que falleció después de ser reducido por varios vigilantes de seguridad en Dublín hace una semana. Sakila fue retenido por los guardas en una de las calles comerciales más transitadas de la capital ante la sospecha de un presunto hurto, y acto seguido fue inmovilizado en el suelo.
Según se puede apreciar en el vídeo de la detención, difundido ampliamente a través de las redes sociales, uno de los agentes de seguridad apoya una de sus rodillas en el cuello y cabeza de la víctima, un procedimiento que podría estar relacionado con las causas de la muerte y que ha generado una gran polémica al reabrir las heridas del caso de George Floyd.
A raíz del suceso, cientos de personas se reunieron este pasado jueves frente al Parlamento de Irlanda para expresar su indignación por la intervención de los guardias de seguridad y la muerte de Sakila, quien llevaba 20 años en el país y perdió el conocimiento durante el incidente, antes de ser declarado muerto.

La muerte de Yves Sakila llega en el marco de un fuerte aumento de las protestas antiinmigración en el país
El primer ministro irlandés, Micheál Martin, pidió una investigación exhaustiva sobre el incidente, calificando la situación de “extremadamente preocupante”. Según la policía, todas las circunstancias del suceso seguían en curso e informaron que un hombre de unos 80 años resultó herido en el lugar cuando Sakila habría intentado huir.
Por su parte, la organización antirracista Irish Network Against Racism expresó su preocupación por la posibilidad de que se hubiera empleado una fuerza excesiva contra la víctima y afirmó en un comunicado que “la muerte de un hombre negro en estas circunstancias es extremadamente preocupante”.

Del mismo modo, uno de los excompañeros de clase del fallecido, David Kaliba, comparó el acontecimiento con la muerte de George Floyd, el afroamericano que murió asfixiado por un policía en Minneapolis hace seis años. A raíz de la muerte de Floyd, se desató el movimiento Black Lives Matter en los Estados Unidos, provocando protestas en todo el país contra la brutalidad policial y el racismo.
La muerte de Yves Sakila llega en el marco de un fuerte aumento de las protestas antiinmigración en el país, lo que ha intensificado el debate sobre las relaciones raciales. En este sentido, la retórica antiinmigrante en Irlanda ha impulsado a figuras políticas como Gerry Hutch, un conocido exlíder del crimen organizado irlandés que, según el periódico inglés The Guardian, estuvo cerca de conseguir un escaño en las elecciones generales del 2024 y ha ganado apoyos en la campaña para las elecciones parciales del norte de Dublín por su discurso agresivo contra la migración.
