La invasión de Ucrania que Rusia puso en marcha hace más de cuatro años mantiene en guerra a ambos países con devastadoras consecuencias en número de bajas en los dos ejércitos. Durante este tiempo, el avance ruso ha sido lento y ha permitido la ocupación del 20% del territorio de Ucrania. No obstante, en las últimas semanas se han producido novedades en el frente que pueden dar un vuelco a la guerra.
Estas novedades consisten en el freno del avance ruso y la recuperación de territorios por parte de Ucrania gracias a un cambio de estrategia bélica por el uso masivo de drones y por la pérdida de la conexión logística con los satélites Starlink que ha sufrido el ejército ruso. Además, los ataques ucranianos en Rusia son cada vez más frecuentes y ahora es habitual que alcancen la misma capital rusa, Moscú.
¿Putin está perdiendo la guerra en Ucrania? ¿Este vuelco se sostendrá en el tiempo o es solo un episodio pasajero? Daniel Rodríguez Caruncho, redactor de Internacional de La Vanguardia, responde a estas preguntas en el vídeo que precede a este texto. En conversación con Enric Sierra, vicedirector del diario, Caruncho explica que en el último mes Ucrania ha ganado terreno que había perdido por el ataque de Rusia y las tropas rusas están retrocediendo.
Este nuevo escenario bélico también tiene su traducción en número de bajas. Rusia, que cuenta con un ejército más numeroso, sale peor parada en este balance porque el uso de drones permite a Ucrania, con menos tropas, reducir sus bajas e infligir más daño en el ejército ruso.
Ucrania cuenta con el apoyo de Elon Musk, propietario de Starlink, una red de satélites que usaba Rusia para avanzar en territorio ucraniano y que ahora se han desconectado a petición del presidente Zelenski. Con esta operación, el ejército ucraniano ha tomado ventaja en la guerra tecnológica. Daniel R. Caruncho explica en el vídeo que precede a este texto que Rusia ya ha habilitado un sistema propio de comunicaciones por satélite.

