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Es el primer paso tangible de Project Crypto, una iniciativa impulsada por la SEC y la CFTC.
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No es una norma, regulación, orientación ni declaración de la SEC, sino una opinión del personal.
En un movimiento que marca un hito para la industria tecnológica, la División de Comercio y Mercados de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) emitió una declaración el lunes 13 de abril de 2026.
La división expresó que no se opondrá a que los proveedores de interfaces de usuario, como las integradas en las wallets de autocustodia, operen sin necesidad de registrarse como corredores de bolsa (brókers). Esta medida aplica siempre que estas herramientas se limiten a facilitar la preparación de transacciones y cumplan con estrictos estándares de transparencia y control por parte del usuario.
Con esta opinión, el personal de la SEC busca ofrecer certidumbre provisional a los desarrolladores de software frente a la Sección 15(a) de la Ley de Intercambio de Valores de 1934. El personal técnico entiende que una «Interfaz de Usuario Cubierta» es simplemente un software que traduce los parámetros del usuario —como la compra, venta o el precio— en código legible por la red para ser firmado desde una wallet donde el individuo posee sus propias claves privadas. De este modo, el software actúa como un puente técnico y no como un intermediario financiero discrecional.
Para acceder a esta exención de registro, los proveedores deben cumplir diversas condiciones. Primero, deben garantizar la autonomía del usuario, permitiendo la personalización de parámetros como las comisiones de «gas» o el deslizamiento de precio. Además, el proveedor tiene prohibido solicitar transacciones específicas o brindar asesoría financiera. La neutralidad técnica es fundamental: el software debe emplear parámetros objetivos para mostrar rutas de ejecución, sin emitir juicios sobre cuál es el mejor precio disponible.
En cuanto al modelo de negocio, la compensación debe limitarse a tarifas fijas o porcentajes consistentes, prohibiendo explícitamente la recepción de pagos por flujo de pedidos, de acuerdo con la declaración de la división de la SEC. Asimismo, las empresas deben revelar cualquier afiliación con centros de negociación y advertir sobre riesgos de ciberseguridad.
Esta opinión es una medida provisional con una vigencia prevista de cinco años, extendiéndose hasta abril de 2031, mientras la Comisión define normas definitivas para este activo digital.
El pronunciamiento de la división representa el primer paso tangible de Project Crypto. Dicha iniciativa, impulsada conjuntamente por la SEC y la Comisión de Negociación de Futuros y Productos Básicos (CFTC), fue anunciada originalmente en agosto de 2025 por el presidente del organismo regulador de valores, Paul Atkins, como informó CriptoNoticias. Project Crypto surgió con el objetivo de modernizar las reglas financieras para que los mercados estadounidenses puedan operar sobre la contabilidad distribuida, siguiendo las recomendaciones del grupo de trabajo especializado en activos digitales del gobierno.
Aunque esta declaración de la División de Comercio y Mercados de la SEC no posee fuerza de ley ni modifica formalmente las regulaciones vigentes, establece un «puerto seguro» temporal que fomenta la innovación. Al reconocer la naturaleza de las monedas digitales y la importancia de la autocustodia, la SEC permite que el desarrollo de software avance sin las cargas regulatorias de las casas de bolsa tradicionales, siempre que la soberanía de la transacción permanezca exclusivamente en manos del usuario.
