Tres de cada cuatro grandes empresas en España considera el absentismo un problema muy grave

El absentismo laboral es un motivo de preocupación cada vez mayor para las empresas españolas. El 38,5% de las compañías considera que el absentismo es un problema muy o bastante, una proporción que se dispara hasta el 73,7% entre las empresas con 100 o más empleados, según un estudio de Clima Empresarial realizado por la Cámara de Comercio de España y Sigma Dos. 

Y aunque el 84,8% de las empresas no ha tomado medidas individuales para reducirlo, la mayoría del tejido empresarial español considera que hay que introducir cambios en la legislación laboral para abordar este problema. Entre las medidas, las propuestas más mencionadas son un mayor control por parte de las mutuas, una mejor coordinación entre compañías, mutuas y servicios públicos de salud y exonerar a las empresas del pago de la prestación durante las bajas, una medida que apoya el 40% de los encuestados. 

Las empresas exigen mayor control y menos pagos frente a medidas que impliquen mayor flexibilidad laboral y bienestar (como el teletrabajo o la conciliación), que solo lo mencionan el 17% de las compañías o las medidas de prevención o mejora de la salud laboral, mencionadas por el 13%.

Pese a considerar el absentismo como un problema muy grave, en general el clima empresarial es positivo tanto para el año en curso como para el próximo. El optimismo sobre la actividad empresarial es elevado, especialmente entre las empresas del turismo, la restauración y la hostelería, donde supera el 70%. En el extremo contrario, se sitúan las pymes y las empresas de la construcción, donde el 53,2% se encuentran poco o nada optimistas para el resto del año.

De cara a 2027, casi la mitad de las empresas prevé aumentar sus ventas: el 48,6% en España y entre las que operan fuera, el 49% espera crecer en la Unión Europea y el 49% en el resto del mundo. El turismo, restauración y hostelería, así como el comercio son de nuevo los más optimistas de cara a 2027. 

Aunque el absentismo ha ido escalando posiciones en las preocupaciones de los empresarios, no es la única realidad que se considera un riesgo. De hecho, la inflación, la escasez de mano de obra, el aumento de los costes laborales, la presión fiscal y la situación política son las principales dificultades de las empresas españolas.

Según el citado estudio, el encarecimiento de los suministros es la preocupación más citada por las compañías. El 42,1% lo menciona entre las cuatro dificultades más importantes que sufren actualmente, seguido de la escasez de mano de obra (32%), el aumento de los costes laborales (29,7%) y la presión fiscal (29,3%).

En cuanto a los riesgos para el conjunto de la economía, las tensiones geopolíticas y los conflictos internacionales ocupan el primer lugar, por delante de la evolución de los precios de la energía y las materias primas y de la situación sociopolítica en España.

A pesar de las evidentes preocupaciones, seis de cada diez empresas se siguen mostrando optimistas sobre la evolución de su actividad en 2026.

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