La crisis sin precedentes de la alta velocidad ferroviaria ha impulsado el negocio de las aerolíneas en los corredores que antes dominaba el tren, en especial, en el que une Barcelona y Madrid. Vueling ha sido la última en mover ficha y este mismo jueves ha anunciado que extenderá hasta el verano la ruta entre las dos ciudades, además de añadir 260.000 plazas más.
La compañía de IAG recuperó la conexión Barcelona-Madrid el pasado dos de octubre después de haberla abandonado el año pasado. Aquel repliegue respondía la hegemonía del tren en el corredor, con más de un 80% de cuota de mercado. Volar entre las dos capitales ya no salía a cuenta y el holding que dirige Luis Gallego decidió concentrar esfuerzos en el puente aéreo de Iberia, que se reformuló para intentar ser más competitivo y frenar la fuga masiva de usuarios hacia el AVE.
Estos planes dieron un giro inesperado a raíz del accidente de Adamuz en enero y los posteriores problemas de la alta velocidad, con viajes que sobrepasan las tres horas y continuas incidencias. La demanda se fue derivando poco a poco al avión, una tendencia que ha acelerado la tragedia de Urda.
En un principio, Vueling tenía previsto operar el vuelo Barcelona-Madrid hasta el 29 de marzo, pero el volumen de pasajeros que intenta viajar en avión ha sido tal que ha decidido alargar el servicio también en la temporada de verano, aparte de agregar capacidad.
La aerolínea irá sumando asientos de forma progresiva hasta los cinco vuelos diarios en los periodos que requieran mayor conectividad. Se trata de una programación pensada especialmente para las personas que viajan por motivos laborales.
Numerosas empresas están dando la espalda al AVE por falta de confianza, aunque el avión no puede absorber toda la afluencia de viajeros que quedan huérfanos del tren. Según cálculos de la Cambra de Barcelona, sustituir la alta velocidad ferroviaria por el avión necesitaría 140 vuelos al día, muy lejos de los volúmenes actuales.
A ello se añade el factor precio. El coste medio del billete de avión es mayor que el del tren, por mucho que el Gobierno haya topado los precios en los vuelos hacia Andalucía para tratar de evitar abusos.
También las conexiones con Andalucía están experimentando un incremento de capacidad aérea. Iberia, Air Europa, Ryanair, Volotea y la propia Vueling han operado vuelos adicionales los últimos días. La paralización del AVE Madrid-Sevilla hace prever que estos vuelos podrían mantenerse las próximas semanas. En el caso de Vueling, la ruta Barcelona-Sevilla dispondrá de un vuelo más al día a partir de enero del 2027, con hasta ocho frecuencias diarias en total. En cuanto a la ruta Barcelona-Málaga, incrementará el número de plazas con aviones de mayor tamaño.
Los vuelos domésticos con alternativa ferroviaria vuelven así a ganar pasajeros. El movimiento ya se vislumbraba en los primeros meses del año, con un aumento de viajeros del puente aéreo del 4,2% hasta septiembre de este año, frente a una caída superior al 10% en el tren.
La duración de la crisis del AVE y la reacción de los usuarios marcarán los próximos pasos de las compañías en un terreno que hasta ahora daban prácticamente por perdido.
