
Naturgy
Reynés es un hombre de la galaxia de La Caixa
Naturgy ha remodelado su consejo de administración tras la compleja operación de autoopa y la venta de acciones en el mercado. Al final del proceso, Criteria, el holding inversor de La Caixa, ha apuntalado su posición como primer accionista de la gasista, por encima del 26%. Un porcentaje con el que la inversora catalana se encuentra cómodo, aunque legalmente podría crecer siempre que no superase el 30%, pues en ese caso debería lanzar una opa por el 100% del capital de la empresa. Al final, Criteria consolida su control o hegemonía en la empresa, de la que ha sido y quiere ser accionista histórico de referencia y que considera una de sus inversiones estratégicas.
El consejo tiene 16 puestos, pero en realidad solo 15 están designados. Criteria ha decidido ocupar únicamente tres de los cuatro a los que tendría derecho, “como señal de buena voluntad hacia el resto de los accionistas”, señalan las fuentes consultadas.
Generosidad que, sin embargo, debe contextualizarse, pues hay que tener en cuenta que el presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, aunque ostenta la condición de ejecutivo, es un hombre de la galaxia de La Caixa. Además de la presidencia ejecutiva de la gasista, ocupa la vicepresidencia de Criteria y está en el patronato de La Caixa, que preside Isidro Fainé y es la cabeza que controla toda la galaxia del primer grupo financiero-industrial español, creado a partir de la antigua caja de ahorros del mismo nombre.
En cualquier caso, las normas estatutarias de Naturgy también actúan de contrapeso de cualquier primer accionista. La gobernanza establece que el consejo debe aprobar todas las decisiones con una mayoría cualificada de dos tercios. Así pues, ni con tres ni con cinco consejeros la entidad catalana podría imponer decisiones contra el criterio del resto: tres del fondo IFM, segundo accionista (15,2%); tres de CVC y Alba (13,8% la primera y 5% la segunda); dos de GIP-BlackRock (11,4%), y tres independientes.
Siempre necesitará el apoyo de al menos otros cinco para imponer su criterio, en caso de discrepancia. Un modelo que ya estuvo vigente, con diferencias teniendo en cuenta el tiempo transcurrido, cuando los dos grandes accionistas de la entonces Gas Natural eran La Caixa y la petrolera Repsol.
En cualquier caso, históricamente la mayoría aplastante de las decisiones del consejo de Naturgy se ha adoptado por unanimidad.
Así ha sido también en el último, en el que también se aprobó la renovación anticipada de Reynés como presidente ejecutivo hasta el 2030. “Una decisión que aporta estabilidad a la compañía y asegura el desarrollo del próximo plan estratégico, que deberá aprobarse en el 2028”, según relatan las mismas fuentes.
También está claro que lo visto hasta ahora no significa el fin de los movimientos accionariales en la empresa. BlackRock, que ya aprovechó el último movimiento accionarial para reducir su participación, acabará saliendo tarde o temprano de la empresa. Pero la consolidación del papel de Criteria y el reequilibrio de la representación en el consejo de los diferentes accionistas enmarcan las condiciones ambientales en las que tendrá que operar cualquier futuro inversor que aspire a participar en la empresa con un porcentaje relevante.

Enagás
La compañía que preside Llardén apuesta por Pedret
Novedades también en el consejo de Enagás, la operadora, en este caso, de las infraestructuras de transporte del gas natural. Enagás forma parte del selectivo Ibex 35 y está participada por el Estado, a través de la SEPI, con un 5%, aunque su influencia trasciende ese porcentaje.
La compañía que desde el 2007 preside Antoni Llardén ha nombrado como nuevo consejero, pendiente de la ratificación correspondiente de su próxima junta de accionistas, al empresario barcelonés Vicenç Pedret. Este ingeniero químico es propietario de la empresa familiar fabricante de frascos de vidrio para perfumería Grupo Ramon Clemente, que factura unos 25 millones de euros.
Muy comprometido con los jesuitas, Pedret es presidente del patronato del Institut Químic de Sarrià (IQS), cuna histórica de muchos dirigentes del empresariado y de la burguesía barceloneses.
Pedret es además presidente de la comisión ejecutiva del Patronat de la Muntanya de Montserrat, nombrado por Pere Aragonès, el entonces presidente de la Generalitat.
Una de las claves de su nombramiento radica en su estrecha relación personal con Oriol Junqueras, presidente de ERC, del que el primero se declara “incondicional” en su perfil de X.
Al consejo de la operadora gasista ya se incorporó el año pasado una persona del ámbito independentista, en este caso próxima a Junts, Elena Massot, expresidenta de la asociación empresarial soberanista FemCat. En el consejo también están presentes la exministra de Exteriores del PP Ana Palacio y la expresidenta de la antigua Comisión Nacional de la Energía Maite Costa. Precisamente, ambas renuevan ahora sus cargos por otro mandato.
Otras personas vinculadas a ERC en empresas vinculadas o participadas por el Estado son Albert Castellanos, exconsejero de la Generalitat, en Redeia (Red Eléctrica); el exjefe de gabinete de Junqueras, Sergi Sol, en el de RTVE; Josep Maria Salas, consejero de la (CNMC), y Jordi Pons, en el del Banco de España.
Junts, por su parte, también tiene personas de su órbita en Indra (Oriol Pinya); la CNMC (Pere Soler); en Renfe (Eduard Gràcia); en Aena (Ramon Tremosa) y en el ICO (Cristian Rovira).

