
El Govern de la Generalitat ha negado este martes que haya “una ofensiva judicial o del Estado” contra el catalán después de la última resolución del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) que ejecuta la sentencia que torpedea la inmersión lingüística y que el catalán sea la lengua vehicular en la escuela catalana. En concreto, los magistrados anulan el decreto que aprobó la administración en el 2024 con ese objetivo.
“No hablaría de ofensiva en ningún ámbito”, ha aseverado la consellera portavoz, Sílvia Paneque, este martes en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Executiu. “Tenemos retos de país. El uso del catalán en estos momentos también debe ser el que es por lo hecho o no hecho durante años”, ha afirmado la portavoz del Ejecutivo catalán, lanzando un dardo tanto a Junts como a Esquerra, que en la década previa habían dirigido la administración catalana. También ha invitado a JxCat y a la CUP a dar apoyo al Pacte Nacional per la Llengua, una iniciativa que estos dos grupos no suscribieron cuando se puso en marcha en mayo del 2025.
Así pues, Panque ha recalcado que el Govern quiere poner el foco en que “hay retos” que afrontar y que el uso del catalán no es el que querrían. “Hay que revertir la situación en educación y en el uso social”, ha proseguido la consellera de Territori i Transició Ecològica, que también ha abogado por fomentar el aprendizaje de la lengua entre los migrantes que llegan a Catalunya y ha destacado que la decisión de ayer de los magistrados no cambia nada porque ya se había dejado sin efecto una parte del decreto como medida cautelar.
“Lo que defiende el Govern y lo que defiende mayoritariamente el Parlament de Catalunya y la comunidad educativa es no segregar por lengua”, ha remarcado la consellera, que ha dejado claro que los proyectos lingüísticos de los centros siguen vigentes y que la sentencia no modifica a nivel práctico lo que se ha estado haciendo hasta ahora porque anula artículos del decreto que no se estaban aplicando.
Tras la resolución del TSJC que trascendió ayer, el conseller del ramo, Francesc Xavier Vila, comparecerá en el Parlament, en la comisión de Política Lingüística. Vila está en el punto de mira de Junts por unas declaraciones en las que en la línea de Paneque negaba que exista una ofensiva contra el catalán. “Hay un ‘lingüidicidio’ ante sus ojos, pero el conseller sigue calentando la silla sin darse cuenta. Quizá por eso lo nombraron y quizá por eso invistieron el Govern de Illa”, ha señalado al respecto el líder de los posconvergentes, el expresident Carles Puigdemont.
El grupo de JxCat solicitó ayer que más allá de Vila, el president Salvador Illa y el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, que desempeña las competencias en materia de educación por la baja de la consellera Esther Niubó, también comparezcan en la Cámara catalana, pero a petición propia solo lo hará, de momento, el de Política Lingüística.
Y si Junts presiona por un lado, el Partido Popular lo hace por el otro y también quiere que Illa intervenga ante el pleno para que aclare si acatará o no la sentencia después de que ayer expresara su compromiso con el modelo de la escuela catalana y la inmersión. El president, desde Poblet, quiso “dejar claro el compromiso con la defensa no solo de la lengua, por supuesto, sino también con el modelo de la escuela catalana”.

