

El PP quiere evitar fricciones con Vox. Los populares no quieren caer en el intercambio de reproches con el partido de Santiago Abascal, que es clave para formar gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León. “Dos no se pelean si uno no quiere”, ha dicho este jueves Jaime de los Santos, vicesecretario del PP, en un acto en Toledo.
De esta manera, los populares evitan responder a la carta de Ignacio Garriga, secretario general de Vox, a la militancia, en la que acusaba al PP de ser el “único origen” de los ataques a su partido. Pese a ello, los populares quieren evitar la contestación y el choque con Vox porque también son conscientes de que puede desgastar a Alberto Núñez Feijóo. El PP prefiere centrarse en derribar al Gobierno de Pedro Sánchez.
“Esto va de ser cada vez más demócratas y tener claro quién es el que está destruyendo las instituciones”, ha señalado De los Santos, quien ha acusado al entorno de Sánchez de “presuntos delincuentes” y “puteros” en la antesala del juicio a José Luis Ábalos y Koldo García por los supuestos casos de corrupción.
“Si alguien no tiene claro que al único que hay que sacar democráticamente de la Moncloa es a Pedro Sánchez que lo explique”, ha insistido De los Santos, en referencia a Vox. El vicesecretario del PP ha negado que Feijóo y su equipo estén detrás de los ataques a la cúpula de Vox.
De esta manera, de los Santos se ha pronunciado sobre la carta de Garriga a la militancia, en la que señalaba a “la dirección actual del Partido Popular” y definía al equipo de Feijóo como ”ese clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría”. El dirigente de Vox acusaba al equipo de Feijóo de haber “contactado con arribistas y despechados para poner en marcha la maquinaria mediática contra el tercer partido de España”, en referencia a los críticos como Javier Ortega-Smith o Iván Espinosa de los Monteros.
El vicesecretario del PP también se ha pronunciado sobre los cánticos en el partido que disputó el martes la selección española de fútbol en Cornellà, donde se profirieron gritos contra el islam. “Cualquier tipo de canto en esa dirección es reprobable y a cualquier demócrata le parece inaceptable”, ha dicho.
