
La producción agrícola y ganadera ha pasado a considerarse infraestructura crítica, equiparable a energía o defensa, dentro de la seguridad nacional y europea, según se desprende del según el Informe de Tendencias Agroalimentarias 2025/26 de H/Advisors y la Fundación INTEC presentado este miércoles en Lleida.
El cuarto informe anual sostiene que la seguridad alimentaria se integra en la política de defensa y autonomía estratégica europea, elevando su relevancia geopolítica y que la soberanía sobre insumos clave —fertilizantes y energía— se convierte en prioridad, con desarrollo de capacidades propias como el amoníaco verde en España.
Francisco Delgado, vicepresidente de la Fundación INTEC) y Clara Aguilera, senior advisor de H/Advisors, exparlamentaria europea y exconsejera de Gobernación y de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía han presentado este miércoles el documento que sostiene que sector agroalimentario ha entrado en una transformación estructural, marcada por la convergencia de tensiones geopolíticas, climáticas y tecnológicas.
Al plantear como elemento crítico tener autonomía, Clara Aguilera ha considerado que Europa, “lo mismo que peleó y luchó con la PAC después de la Segunda Guerra Mundial por tener una soberanía alimentaria, viendo la situación geopolítica mundial necesita dotarse de autonomía en la alimentación. “Podemos llamarla soberanía o autonomía _ha afirmado_ hay distintas acepciones, pero tener el grado suficiente, no tenemos autonomías ni en fertilizantes ni en proteína vegetal en Europa“
El análisis apunta que llega el fin del modelo basado en eficiencia (“Just-in-Time”), sustituido por un enfoque de resiliencia (“Just-in-Case”), con más reservas, redundancias y costes estructurales.
El documento, de 183 páginas, plantea que el modelo productivo evoluciona hacia la producción primaria 5.0, basada en inteligencia artificial, robótica autónoma y espacios de datos y cómo la gestión del agua deja de ser coyuntural y pasa a ser una restricción estructural, condicionando producción, inversión y competitividad.
El informe considera que la robotización y la automatización son la respuesta estructural a la escasez de mano de obra y al envejecimiento del sector y hace hincapié en la presión regulatoria —Green Deal—, convirtiendo la sostenibilidad en una condición obligatoria de operación, con mayores costes y exigencias de cumplimiento.
También concluye que la cadena agroalimentaria evoluciona hacia sistemas inteligentes integrados, donde el dato conecta producción, industria, logística y consumidor mientras se consolida un entorno de mayor intervención pública, volatilidad y complejidad, donde la seguridad de suministro y la resiliencia son prioridades estructurales.
Francisco Delgado y Clara Aguilera han presentado el informe en el Parc Agrobiotech de Lleida en una jornada en la que han intervenido Jordi Montaña, director de comunicación corporativa del grupo Vall Companys; Roberto García, catedrático de la Universitar de Lleida; de Lleida, Albert Duaigües CEO de RawData; Fernando Ortega director de sostenibilidad de ActelGrup y Ramón Salcedo en representación del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Catalunya y ha clausurado el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper.
