“Analizamos con inteligencia artificial (IA) el tono de los discursos de los gobernadores de los bancos centrales europeos para identificar sus estrategias”, explica Ignasi Belda, director de Delta, el Departamento de Experimentación y Laboratorio de Tecnologías Aplicadas del Banco de España ubicado en Barcelona. Esta semana, el supervisor bancario español ha publicado la convocatoria para incorporar una decena de personas a su laboratorio de IA.
Actualmente en el centro del Banco de España de Barcelona trabajan 21 personas, de las que la mayoría se ubican en el edificio de la plaza Catalunya. Delta está inmerso en 21 proyectos diferentes. Además del análisis de los discursos de los otros gobernadores centrales, los investigadores analizan, por ejemplo, cómo detectar operaciones de blanqueo de capitales y otras gestiones fraudulentas.
Delta analiza con inteligencia artificial los discursos de los gobernadores o el blanqueo de capitales
Los perfiles del equipo actual y de las nuevas incorporaciones son multidisciplinares, como ingenieros en IA, físicos, matemáticos o lingüistas computacionales. Estos últimos llegan desde el área de letras.
Belda explica que la plantilla es joven y muchos de ellos son doctores en sus disciplinas, cursadas fuera de España. El director de Delta asegura que el centro de IA de Barcelona colabora con equipos de supervisores de otros países incluso de fuera del euro, como el Banco de Inglaterra.
El laboratorio de Barcelona, impulsado por el gobernador José Luis Escrivá, prevé cerrar un acuerdo de colaboración con el Supercomputing Center de la capital catalana. Belda añade que están pendientes de definir el plan de colaboración.
En la convocatoria para incorporar a 10 profesionales se persigue “personal experto en inteligencia artificial y ciencia de datos”. Entre las funciones a desarrollar, destacan las de “participación en el mantenimiento y evolución de las infraestructuras”.
El laboratorio de IA en la sede del Banco de España se inauguró en marzo al mismo tiempo que se dio cuenta de la venta de la mitad del edificio a la Generalitat. Son siete plantas, que ocupan una superficie de más de 13.000 metros cuadrados, que se vendieron por 58,4 millones de euros. Además, la Generalitat prevé destinar 36,9 millones a rehabilitación. Con el traslado de 700 personas y de diversos departamentos, el Govern espera ahorrar unos 4,5 millones al año. A largo plazo, ese ahorro superará los 98 millones cada diez años.
