Oliu saca pecho: “Estamos aquí”

Mariangels y Ramon son una pareja que llegaron ayer puntuales a la junta ordinaria del Sabadell celebrada a solo 15 minutos a pie de la sede social del banco en la ciudad vallesana. Era la primera junta tras el fracaso de la opa del BBVA, en octubre pasado. “Sabíamos que no iba a salir la opa por el núcleo duro”, explicaba Ramon. Parte de ese núcleo duro estaba ayer representado en la junta por cientos de pequeños accionistas. Aunque ayer participaron en la reunión en el recinto de la Fira de Sabadell muchos menos que en el 2025.

En la junta, los accionistas aprobaron el nombramiento de Marc Armengol como nuevo consejero delegado del banco en sustitución de César González-Bueno. Armengol defendió en una breve intervención que, tras la salida del Reino Unido, la entidad será “más cercana” al territorio y reconoció también que no estará entre “los más grandes” bancos. Fijó su hoja de ruta centrada en la banca de empresas y en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).

El nuevo consejero delegado afronta el reto de gestionar un banco más pequeño tras la salida del Reino Unido

Antes, abrió el acto el presidente, Josep Oliu, agradeciendo a los accionistas su apoyo ante la opa del año pasado. El presidente defiende desde hace meses que el verdadero núcleo duro de Sabadell son los accionistas clientes, que representan alrededor del 30% del capital. Oliu tuvo también palabras de agradecimiento para González-Bueno, que deja la entidad.

El consejero delegado saliente repasó los cinco años que ha estado en la dirección recordando que “en el 2021, la banca de particulares tenía nula rentabilidad y se había quedado atrás en digitalización”. Ahora, en cambio, “particulares es un negocio rentable y más conveniente y adecuado a las necesidades de los clientes”. Sobre la rentabilidad, el directivo señaló que la evolución de la acción se ha multiplicado por 12 desde el año 2000. “Hoy empieza una nueva etapa para Banco Sabadell”, dijo al finalizar su intervención, que fue recibida con un cerrado aplauso de los accionistas puestos en pie.

Armengol desembarca en la dirección del Banc Sabadell con el reto de gestionar un banco más pequeño tras la venta de la filial británica, que él ha pilotado. Será, además, una entidad centrada solamente en el mercado español. “La apuesta a futuro va a ser todavía más decidida en lo que nosotros entendemos como banca de relación. Todo lo que tiene que ver con banca de empresas, que es en lo que hemos sido líderes. Y la banca personal”, dijo Armengol en un encuentro con la prensa previo a la junta. El consejero delegado citó también la importancia de la IA para mejorar la relación con los clientes. El nuevo consejero delegado descartó fusiones, pero se mostró abierto a comprar negocios o áreas complementarias para poder crecer.

En el mismo encuentro, el presidente del Sabadell, Josep Oliu, coincidió con González-Bueno en la idoneidad de una consolidación de la banca mediana en España. Pero al mismo tiempo constató la imposibilidad a día de hoy, porque todas las entidades prefieren seguir de forma independiente.

La junta acabó de manera inusual con un refrigerio para todos los accionistas a modo de apuesta. Oliu explicó que “el año pasado un accionista nos solicitó que a ver si después de la junta podía haber un refrigerio, y me acuerdo que le contesté que, si estamos aquí, pues sí, si no estamos aquí, pues no”, en referencia a la opa. “Bien, pues estamos aquí”, zanjó.

Eduardo Magallón Lecina

Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).

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