
El Gobierno alemán ha cerrado un acuerdo para comprar el 50% del grupo armamentístico francoalemán KNDS, fabricante de los tanques Leopard y Leclerc. La operación busca reforzar su posición en la toma de decisiones y quedar al mismo nivel que Francia, según ha avanzado el medio alemán Handelsblatt.
La empresa nació en el 2015 como resultado de la fusión del grupo francés Nexter, estatal, y la alemana KMW, propiedad de la familia Bode-Wegmann, a quienes compra su participación. Se espera que el contrato de compraventa se firme este mes y se ejecute en diciembre.
Cambio de las condiciones sobre lo pactado en junio
En junio se había llegado a un acuerdo para la entrada de Alemania en el capital, comprando el 40% por unos 7.200 millones. Este plan contemplaba que Alemania y Francia se repartieran por igual el 80% y el 20% restante saliera a bolsa. Pero la salida a bolsa primero se retrasó y luego se suspendió, ya que las valoraciones de las compañías de defensa se debilitaron y la familia propietaria se desdijo en la venta de su participación. Ahora se hace con el 50%, posiblemente pagando menos, ya que desde entonces el apetito inversor por la defensa ha caído y el precio se basará “en el valor patrimonial en el entorno actual”. El plan de salida a bolsa se ha descartado.
La idea alemana es contar con una participación igual a la francesa y evitar ser superado en las votaciones sobre los programas clave. La compra se argumenta en la intención de “proteger tecnologías clave de la industria militar en el ámbito de los vehículos blindados”, ha indicado a la agencia France-Presse un portavoz del Ministerio de Economía galo.
La compra es relevante en el panorama futuro de la defensa europea. La empresa se sitúa en el centro del programa francoalemán MGCS, el tanque del futuro, prioritario tras cancelarse el programa de un caza de combate de nueva generación (FCAS). En el programa del nuevo tanque también participan la alemana Rheinmetall y la francesa Thales.
