
Los periódicos publican páginas con fotografías de empresarios y directivos. Suelo conocer a unos cuantos y me gusta verlos en la prensa.
El avance de nuestra sociedad se produce gracias al apoyo de universidades que forman bien a sus alumnos, quienes años más tarde contribuirán a crear e impulsar proyectos empresariales. También son fundamentales los bancos e instituciones financieras que facilitan su crecimiento. A ello se suman compañías consolidadas, que ayudan a nuevos negocios con materias primas, apoyo logístico y asesoramiento legal.
Aparecer en una buena fotografía junto a un grupo de personas excelentes es motivo de satisfacción para ellas, sus familias y quienes las conocen y valoran. Que un periódico impulse estas iniciativas constituye una valiosa contribución al desarrollo social. Para quienes somos profesores en el ámbito empresarial, además, supone una información muy útil. Conocemos a muchas de las personas fotografiadas; algunas han sido alumnas nuestras, y nos alegra ver su éxito profesional. Este tipo de iniciativas se repite de forma global y en los principales medios de prensa, que encuentran distintas maneras de presentar y reconocer a empresarios destacados.
Las pymes que sobreviven aportan avance tecnológico o una propuesta diferenciada
Vivimos una situación económica y empresarial que estimula la internacionalización de las compañías y nos conduce hacia una economía cada vez más global. Este contexto dificulta la supervivencia de las pequeñas organizaciones, salvo aquellas que aportan un avance tecnológico claro o una propuesta diferenciada. Al mismo tiempo, muchas entidades, gracias a su crecimiento internacional, contribuyen a una mayor convergencia de la sociedad.
En el caso de las compañías que han alcanzado un volumen significativo, su escala les permite ofrecer precios competitivos dentro de su sector, lo que les ayuda a ganar cuota de mercado. Algunas de estas organizaciones tienen su origen en países como China, India o Corea del Sur, y han alcanzado posiciones relevantes en Europa y Estados Unidos.
En mi escuela de dirección de empresas en China, CEIBS, se aborda con frecuencia el tema de la internacionalización. Muchos de los empresarios chinos que han cursado programas en la escuela han decidido expandir sus compañías a otros mercados. Para facilitar este proceso, suelen contratar a jóvenes que han realizado un Máster en chino e inglés.
Para mí, lanzar una escuela de dirección de empresas no fue especialmente complicado. Conté con el apoyo del Gobierno de China y de asociaciones empresariales chinas y europeas. También se entusiasmaron profesores europeos y americanos. Y se incorporaron profesores chinos que habían estudiado en Europa o Estados Unidos. Una hija del anterior presidente, Hu Jintao, cursó el MBA, y el actual presidente, Xi Jinping, visitó la escuela para impartir conferencias.
