
El precio del petróleo escalaba hasta un 5% este lunes en la apertura del mercado, para después reducir la subida al entorno del 2,5% y situarse en los 104 dólares el barril de Brent, de referencia en Europa. La tensión se mantiene en las negociaciones por un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán y los inversores responden con nerviosismo y dudas.
El presidente de los EE.UU., Donald Trump, ve “totalmente inaceptable” la respuesta de Irán a la propuesta de paz americana y aleja de nuevo la posibilidad de un acuerdo para poner fin a la guerra.
La inestabilidad se impone. La semana pasada, el Brent registró pérdidas del 6% ante las esperanzas de un fin inminente del conflicto, que ya dura diez semanas, lo que permitiría el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz. “El mercado del petróleo sigue comportándose como una máquina de titulares geopolíticos, con precios que oscilan bruscamente en función de cada comentario, rechazo o advertencia procedente de Washington y Teherán”, resume Priyanka Sachdeva, analista de Phillip Nova.
El mundo ha perdido alrededor de 1.000 millones de barriles de petróleo en los últimos dos meses y los mercados energéticos tardarán en estabilizarse incluso si se reanudan los flujos, señaló el domingo el director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser. Los analistas de Kpler afirman que el precio del crudo rondará los 90 dólares por barril hasta el 2026 y que en el 2027 estará en los 80-85 dólares, conforme se vaya reanudando el crecimiento de la demanda y se repongan las reservas.
