La expectativa de que el Banco Central Europeo (BCE) decida acometer una subida de los tipos oficiales en su próxima reunión, prevista para el 11 de junio, sigue impulsando al índice con el que se calculan las cuotas de las hipotecas variables. El indicador cerró mayo en el entorno del 2,8%, situándose por encima del nivel registrado en abril (2,75%).
Se trata del tercer aumento consecutivo desde que en marzo cambiara de tendencia y comenzara su escalada alcista, coincidiendo con el inicio de la guerra en Irán y el empeoramiento de las previsiones económicas globales que ha traído consigo el conflicto. Asimismo, se sitúa en su valor más alto desde septiembre del 2024. La consecuencia directa es el aumento de las cuotas para aquellos que tienen contratada una hipoteca variable que deba revisarse con el dato de mayo, ya que el indicador se encuentra más de medio punto por encima que el dato registrado en el mismo periodo del año anterior.
Como en el mismo periodo del año pasado cerró casi en el 2,1%, un préstamo de 200.000 euros que se encuentre al inicio de la vida y se revise anualmente con el valor del Euribor más un diferencial del 0,6% se encarecerá aproximadamente unos 75 euros al mes. La subida será menor en el caso de aquellos con revisión semestral, pues el índice se encontraba en noviembre más cerca del valor actual, en el 2,22%.
La tendencia del índice dependerá, en última instancia, de la decisión que adopte el BCE en su próximo encuentro. Como el Euribor representa el interés medio al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre ellos, suele subir cuando se produce un incremento en de las tasas oficiales. Lo que el mercado prevé que ocurra a principios del mes que viene, sobre todo después de que haya trascendido que, en su reunión de finales de abril, la decisión de mantener los tipos de interés en el entorno del 2,15% fue “reñida”, según las actas del encuentro.
A esto se suma la necesidad de controlar el aumento de los precios, puesto que la inflación de la eurozona pasó del 1,9% de febrero al 3% de abril (por encima del nivel óptimo del 2%), y el hecho de que la guerra de Estados Unidos contra Irán se esté alargando. En este contexto, el BCE se mueve en un equilibrio delicado: controlar la inflación sin ahogar el exiguo crecimiento europeo, de tan solo una décima en el primer trimestre del año.
En todo caso, el escenario puede ser cambiante. Si el conflicto termina pronto y los precios se moderan, “es probable que el índice se estabilice en torno al 2,3%”, explican desde Helpmycash. En el escenario contrario y más pesimista, el Euribor escalaría en los próximos meses hasta el 2,9%.
A pesar de ello, los analistas hipotecarios destacan que, durante el mes de mayo, el índice no haya llegado a marcar en ningún dato diario el 3%, tal como llegó a vaticinarse tras el estallido de la guerra, lo que aleja la posibilidad de una subida vertical por encima de este umbral. “Si observamos la gráfica de la evolución del indicador en lo que llevamos de año, podemos ver una curva muy inestable en los últimos dos meses en los datos diarios”, comenta Laura Martínez, portavoz de iAhorro, quien considera que habrá que esperar hasta la próxima reunión del banco central para ver si se produce o no un cambio en la tendencia.
“Eso sí, aunque el Euribor se haya estabilizado en estos niveles, veremos más subidas en la cuota de las hipotecas variables que se vayan revisando en los próximos meses”, prevé el portavoz de Kelisto.es, Pedro Ruiz. Además, la oferta hipotecaria se está encareciendo. Según datos del comparador de precios Roams, una de cada tres hipotecas fijas ha subido de precio desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. A pesar de ello, la mayoría de las que se firman son de esta tipología. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que, en marzo, el tipo de interés inicial de los préstamos a tipo fijo se situó en el 2,83%.
