El Rey entró este martes en la sala plenaria del Palau de Congressos en Barcelona acogido por unos aplausos, rodeado por la presidenta del Cercle, Teresa García-Milà y el president de la Generalitat, Salvador Illa, e instó a Europa a despertarse y a recuperar su orgullo por encima de las críticas que recibe en estos tiempos convulsos. “A los más escépticos habría que recordarles que una de las constantes de la construcción de la Europa unida ha sido convertir en realidad aquello que parecía una aspiración lejana, incluso una utopía. Todo el proceso de integración ha sido un viaje de lo improbable y lo extremadamente complejo a lo real y lo tangible”.
El monarca ha recordado, como ejemplo, la reconciliación europea entre los antiguos adversarios después del conflicto bélico; la construcción del mercado común; la creación de la moneda única y las sucesivas ampliaciones, que han permitido crear en Europa un espacio de prosperidad.
Felipe VI recuerda que la vocación europea de España es uno de los grandes consensos políticos que perduran
Asimismo, en un momento de auge de movimientos políticos radicales y el resurgir de nacionalismos, el Rey ha aprovechado para recordar a los asistentes que España “tiene una vocación plenamente europea” y que este aspecto es “uno de lo grandes consensos políticos que todavía hoy perduran con mayor fuerza en la sociedad española”, sin olvidar que “España también ha contribuido y, en no pocos ámbitos, liderado el avance del proyecto común”.
Esta defensa del europeísmo ha servido para acompañar la ceremonia de entrega del premio del Cercle d’ Economia a la construcción europea a Martin Wolf, cronista y coeditor del diario Financial Times. El galardón recayó en anteriores ocasiones en otros nombres e instituciones prestigiosas de la historia reciente de Europa, como Mario Draghi o Ursula von der Leyen o el programa Erasmus, entre otros.
Martin Wolf cree que tras el Brexit, sin el Reino Unido Europa ahora tiene más fácil lograr consensos para una mayor integración
La presidenta del Cercle d’ Economia, Teresa Garcia-Milá, ha definido a Wolf como “un europeísta no convencional, sino crítico, desde la independencia intelectual y el rigor, que nunca ha dicho lo cómodo, sino lo que había que decir”. Garcia-Milá ha considerado que el célebre periodista encarna “el tipo de debate público que Europa necesita para tomar buenas decisiones en un momento en que hay retos de gran magnitud, porque él mismo no ha tenido miedo a ser impopular”.

El periodista y colaborador habitual de este diario, John Carlin, encargado de presentar al galardonado, se ha atrevido a hacer una metáfora con el club de fútbol Barcelona: “Martin Wolf es más que un periodista. Sus artículos están dedicados a la causa de la libertad y de la verdad. Ostentan una fuerza moral cálida detrás de la frialdad de los datos, contra el ruido y el populismo infantil, con el objetivo de servir a sus lectores”.
Martin Wolf ha recogido el premio visiblemente emocionado, diciendo que estaba viviendo “una de las experiencias más abrumadoras de mi vida”. El periodista, haciendo gala de su humor inglés, ha dicho que se quedó sorprendido al conocer que había sido premiado. “Pensé que se habían equivocado teniendo en cuenta el nivel de los antecesores. Y encima a un británico, aunque proeuropeo”. Ha recordado las numerosas veces que fue crítico con la UE. “Dije por ejemplo que el tratado de Maastricht sin unidad fiscal y política sería muy frágil. El galardón demuestra que consideráis útiles a los críticos. Y esta es la señal de una sociedad democrática y liberal.”
Para Wolf, Europa se caracteriza por tres elementos: repudiar los nacionalismos como los que surgieron en los años veinte, repudiar los totalitarismos y, tercero, democracia, libertad y cooperación. También ha aprovechado para criticar a su país, el Reino Unido. “El Brexit fue un gran error, pero esto hará más fácil para el resto de la UE poder llevar a cabo la mayor integración que necesita”.
El periodista ha concluido con una advertencia. La UE es un gran logro, pero lo que funcionó en el pasado no funcionará en el futuro. Europa se está quedando atrás en la tecnología, está en relativo declive y envejecimiento, la amistad y la relación con EE.UU. se fue. Qué se puede hacer? “Hay que defender Europa de la depredadora china y del proteccionismo estadounidense. Para ello, se necesita un presupuesto comunitario más elevado, No decidir puede ser peor, en un mundo con el rápido ascenso de los autoritarismos”.

