Trump aprovecha el Mundial para atacar a los inmigrantes

Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, de los que 35 vivió indocumentado y trabajando en Estados Unidos, salió el pasado martes de su domicilio y fue a recoger a tres empleados de su brigada para hacer lo que venía haciendo: construir casas en el área de Houston (Texas).

Esta vez no regresó a su hogar. Tuvo un encuentro con los agentes fronterizos (ICE), también conocidos como la policía privada del presidente Donald Trump, como la que se atribuye a cualquier dictador al uso, y acabó con un disparo mortal.

Lorenzo Salgado Araujo no trató de atropellar a ningún agente del ICE, según los testigos

Al igual que en otros casos de tiroteos mortales protagonizados por el ICE, la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) consistió en afirmar que el conductor utilizó el vehículo como arma y arremetió contra los funcionarios, que actuaron en defensa propia.

Pasados unos días, las sospechas de un nuevo asesinato a sagren fría, como los dos del pasado enero en Minneapolis –murieron Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses–, está tomando cuerpo. Los tres ocupantes el coche, ahora detenidos, ha hecho llegar a través de escritos y mediante su abogado que todo es una mentira.

“Es imposible que digan que iban a ser atropellados. No había ningún agente delante ni detrás del vehículo. Estaban a los lados”, sostuvo José Trinidad Rojas en un texto que hizo llegar al The Washington Post. 

Para colmo, luego el DHS apostilló que Salgado no era en realidad el objetivo.

Además de demostrarse que Good y Pretti nunca atacaron a los agentes enmascarados del ICE, otro elemento que los equipara a los grupos parapoliciales de los regímenes autoritarios, por aquellas fechas también fue detenido un inmigrante venezolano, que resultó herido de bala en respuesta a su arrebato a escobazos contra los oficiales. Meses después, él fue exonerado y, en cambio, se imputó a uno de los miembros del ICE por mentir para encubrir su conducta ilegal.

Si bien en Minneapolis se pudo descubrir la verdad gracias a las grabaciones de ciudadanos y de las cámara de los uniformados, en el caso de Salgado, que estaba a punto de lograr la regularización legal, no existen esos documentos. Los policías carecían de esas cámaras, pese a la promesa del DHS que las llevarían en todas las misiones.

Los agentes fronterizos han abierto fuego al menos contra 20 personas desde el pasado septiembre. Al menos ocho tiroteos acabaron con muertos.

La familia pidió una investigación independiente. Houston ha abierto un proceso y políticos y grupos de activistas claman contra esta nueva tragedia que pone de relieve el recrudecimiento de la caza de inmigrantes y los métodos represivos, en plena disputa del Mundial de fútbol, tal como se temía que fuera, aprovechado este acontecimiento, si bien las represión se ha evitado cerca de los terrenos de juego.

Tras el caos en el DHS con Kristi Noem, su sustituto Markwayne Mullin prometió un enfoque más discreto para la campaña de deportaciones masivas del ejecutivo de Trump.

Y así ha sido. Solo en la última semana de junio, se produjeron 10.000 detenciones en cinco días. Esa media de 2.000 detenciones diarias dobla y supera la cifra habitual hasta ahora.

Después de un breve paréntesis por la fiesta del 4 de julio, se ha vuelto a las 2.000 detenciones diarias, mientras visitantes ricos llenan los estadios.

Francesc Peiron Arques

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