Lula da Silva ya no podrá impedir que se rebaje la condena al expresidente golpista Bolsonaro

El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, condenado por conspirar para dar un golpe de Estado, ha logrado un alivio temporal de su arresto domiciliario al ser ingresado ayer en una clínica para ser sometido a una operación de hombro.

Bolsonaro, de 71 años, ya pudo salir dos veces por razones médicas de la cárcel de Brasilia en la que estaba recluido. Además, su situación mejoró el pasado 27 de marzo cuando se le concedió el arresto domiciliario por motivos de salud.

La salida momentánea del exjefe de Estado ultraderechista se produce en pleno debate sobre la reducción de su pena por su implicación en los altercados del 8 de enero de 2022, cuando se negó a reconocer su derrota electoral contra el actual presidente del país, Lula da Silva.

El dirigente brasileño ha sufrido dos duras derrotas en el Congreso esta semana. Una, la votación que le quitó la potestad de vetar un proyecto de ley que prevé la rebaja de la condena de Jair Bolsonaro. La otra, la negativa del Parlamento a ratificar a un juez que había propuesto para cubrir una vacante en el Supremo, una negativa que no había sucedido en los últimos 132 años.

El juez Sergio Moro, que fue quien condenó a Lula da Silva a doce años de cárcel por supuesta corrupción, una sentencia que luego fue revocada, ha sido la mano que ha movido los hilo para propinar esos batacazos al líder de la izquierda brasileña.

El presidente brasileñó ya sufrió otro revés parlamentario esta semana al desestimarse a su candidato para ocupar una vacante en el Supremo

Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión y, si prospera el proyecto de ley de reducción de penas, podría salir del régimen cerrado en alrededor de dos años.

Lula da Silva persigue un cuarto mandato en las presidenciales de octubre frente al senador Flavio Bolsonaro, hijo de Jair. Las encuestas le dan un ligera ventaja, pero varios diputados del PT (Partido de los Trabajadores) que fundó Lula selañaron que la derrota parlamentaria es una seria advertencia del auge de la extrema derecha, que ya gobernó Brasil entre 2019 y 2003, con Jair Bolsonaro.

David Dusster Sánchez

Periodista, reportero y viajero. Redactor jefe de Narrativas Visuales de ‘La Vanguardia’. Profesor asociado del máster de periodismo BCN-NY de la UB. Premio Unicef (2001), Premi del Consell de Benestar Social (2002) y Premio Tiflos (2010)

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