La CDU se estrella en Mecklemburgo-Antepomerania y desaparece por primera vez de un Parlamento regional, según las proyecciones

El tablero político en Alemania quedó sacudido este domingo por terremotos de distinta intensidad en sendas elecciones regionales, y uno de ellos golpeó con magnitud histórica al canciller, Friedrich Merz, y a su partido, la Unión Cristiana Demócrata (CDU).

En Mecklemburgo-Antepomerania, land del este en la costa báltica, los democristianos desaparecerán del Parlamento regional tras no alcanzar el mínimo necesario del 5% para tener escaños. Tuvieron el 4,9%, según las proyecciones de la televisión pública ZDF sobre porcentajes escrutados a las 21.55 horas de este domingo. Será la primera vez que la CDU no tenga representación parlamentaria en un hemiciclo regional de Alemania, una debacle sin paliativos.

En Berlín, ciudad y a la vez estado federado, los democristianos quedaron segundos, pero pierden la alcaldía. En la capital triunfó el partido izquierdista Die Linke de la mano de su candidata, Elif Eralp, quien, si logra forjar una coalición, se convertirá en la primera alcaldesa gobernadora de izquierdas –tampoco ha habido nunca un alcalde gobernador de este partido fundado en el 2007–, un hito histórico que sus seguidores festejaban en la noche de este domingo. En esta urbe de 3,9 millones de habitantes, Die Linke recibió el 25,1% de los votos, seguida de la CDU con el 19,2%.

La presidenta de Mecklemburgo-Antepomerania, la socialdemócrata Manuela Schwesig, tras votar en Schwerin, capital del land, el domingo 20 de septiembre
La presidenta de Mecklemburgo-Antepomerania, la socialdemócrata Manuela Schwesig, tras votar en Schwerin, capital del land, el domingo 20 de septiembreGREGOR FISCHER / AFP

En Mecklemburgo-Antepomerania, land de solo 1,57 millones de habitantes, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) fue la más votada con el 38,1%, siempre según las proyecciones de la ZDF. Seguía la socialdemócrata Manuela Schwesig, actual presidenta del land, con el 35,5% de sufragios.

“El resultado en Mecklemburgo-Antepomerania no podemos maquillarlo; es un desastre”, declaró Merz en una comparecencia en la sede berlinesa de la CDU a las seis y cinco minutos de la tarde, cuando saltaron las primeras proyecciones a pie de urna, que aún no indicaban que la CDU perdería su representación parlamentaria en ese land. El canciller Merz, tan impopular en las encuestas que solo el 14% de los alemanes le juzga idóneo para el cargo, y ya erosionado por el triunfo de la ultraderecha hace dos semanas en las elecciones de Sajonia-Anhalt, afronta además la irritación de un sector crítico de su partido, que le considera culpable de todos los problemas.

Elif Eralp, candidata izquierdista a la alcaldía de Berlín, celebrando con sus seguidores los buenos resultados en la noche del domingo 20 de septiembre 
Elif Eralp, candidata izquierdista a la alcaldía de Berlín, celebrando con sus seguidores los buenos resultados en la noche del domingo 20 de septiembre JENS SCHLUETER / AFP

Antes de conocerse que la CDU caía al 4,9% Friedrich Merz reiteró el mensaje que había dado ya tras la derrota democristiana en Sajonia-Anhalt el 6 de septiembre: las reformas estructurales, aunque generen descontento, son necesarias para relanzar la economía alemana y modernizar las infraestructuras. “Estas reformas deben implementarse; asumo esta responsabilidad porque quiero que nuestro país avance”, afirmó.

El excelente resultado de la extrema derecha en Mecklemburgo-Antepomerania, liderada por Leif-Erik Holm, no le permitirá previsiblemente acceder al poder, debido a la falta de socios por el cortafuegos a la ultraderecha. “La AfD no podrá formar gobierno”, sentenció Manuela Schwesig, quien se prepara ya para negociar una coalición tripartita de centroizquierda que le proporcione su tercer mandato. En la legislatura que termina, la socialdemócrata ha gobernado con Die Linke, pero la suma de ambos partidos (la izquierda ha tenido el 6,5%) no les da mayoría, así que deberá intentar añadir a los verdes (5,6%).

Pese al triunfo de la AfD

La socialdemocracia queda segunda en Mecklemburgo-Antepomerania, pero podrá pactar una coalición tripartita de centroizquierda y volver a gobernar

En Berlín el escenario se completó con la AfD como tercera fuerza con el 15,8%, los verdes con el 14,3%, y el socialdemócrata SPD con el 12%. “Cambiaremos nuestro Berlín juntos y lo convertiremos en un lugar mejor; el amor y la justicia han triunfado sobre el odio, y esta señal se extiende al mundo”, proclamó Elif Eralp, convencida de que el éxito de la izquierda ha contribuido a frenar a la AfD.

El democristiano Kai Wegner, actual alcalde gobernador de Berlín en coalición con los socialdemócratas, no se presentaba a la reelección. El candidato de relevo, Stefan Evers, no pudo contrarrestar el empuje de Eralp y de su campaña, centrada en vivienda y transportes públicos, e inspirada en parte en la que llevó al socialista estadounidense Zohran Mamdani a la alcaldía de Nueva York.

Por falta de socios por el cortafuegos 

Victoria pírrica de la ultraderecha en Mecklemburgo-Antepomerania: no podrá gobernar

Como ocurre desde su fundación en el 2013, el partido Alternativa para Alemania (AfD) no logra gobernar pese a sus éxitos electorales. El Brandmauer (cortafuegos) a la ultraderecha de los demás partidos lo excluye de participar en coaliciones de gobierno. Su triunfo en Mecklemburgo-Antepomerania lo condena igualmente a la soledad, mientras que la actual presidenta socialdemócrata, Manuela Schwesig, se dispone a pactar un gobierno tripartito de centroizquierda. Es la tercera vez que la AfD conquista la primera plaza en unas elecciones regionales, siempre en länder del este, territorios de la extinta RDA comunista. En Turingia, en septiembre del 2024, tuvo el 33,4%, pero otros partidos se conjuraron para hacer presidente al democristiano Mario Voigt. Hace dos semanas, en Sajonia-Anhalt, la AfD logró el 43,8%, al borde de la mayoría absoluta. Esta vez sí podría llegar a gobernar, pues el partido izquierdista prorruso BSW ha dado a entender que se abstendrá en la tercera votación de la investidura –allí basta mayoría simple–, con lo que Ulrich Siegmund podría ser elegido con los votos solo de su partido. Para eso faltan semanas de negociación en Magdeburgo.

María-Paz López Rodríguez

Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia

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